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EPÍGRAFE 5 MATERIA CIVIL Y MERCANTIL. CUESTIONES MATRIMONIALES. EDAD E INCAPACITACIÓN. TESTAMENTO, LEGÍTIMAS Y SUCESIÓN INTESTADA. PARTICIÓN DE LA HERENCIA

CUESTIONES MATRIMONIALES

El matrimonio es la unión legal de dos personas para plena y perpetua comunidad de existencia. Tiene su fundamento en el artículo 32 CE donde se reconoce el derecho del hombre y la mujer a contraer matrimonio con plena igualdad jurídica. Unión que debe ser monogámica y entre dos personas del mismo o diferente sexo desde la introducción en nuestro ordenamiento jurídico del matrimonio homosexual  – la Ley 13/2005, de 1 de julio–.

Vamos a empezar a estudiar las formas de celebración: el matrimonio podrá ser celebrado en España o fuera de España.

En España, se permite la forma civil como la forma religiosa.

La forma civil, que a su vez puede ser: i) ordinaria, cuando se celebra ante la autoridad competente con 2 testigos (51, 57 y 58 Cc); y, ii) extraordinaria, cuando se trata de matrimonios en peligro de muerte (52 Cc), celebrados ante funcionario que carecía de competencia (53 Cc), el matrimonio secreto (54 Cc), y el otorgamiento por medio de apoderado o nuncio (55 Cc).

La forma religiosa. Incluye la Iglesia católica y el resto de confesiones religiosos objeto de los Acuerdos de 1992.

  • Tip: revisar artículos 49, 59 y 60 Cc. 

Respecto a los matrimonios celebrados en el extranjero cuando al menos uno de los contrayentes ostente la nacionalidad española o la adquiera con posterioridad a la celebración del matrimonio. Hablamos de los matrimonios celebrados ante funcionario diplomático o consultar en el extranjero.

Requisitos para contraer matrimonio.

  • Requisitos previos relativos a la tramitación del expediente en el que se acredite la capacidad e inexistencia de impedimentos (56 Cc).
  • Requisitos concurrentes, por los que los contrayentes deben tener capacidad, no estar incursos en alguno de los impedimentos que establece nuestro ordenamiento jurídico (artículos 46 a 48 Cc), y prestar su consentimiento puro y sin condiciones (45 Cc). En caso de anomalías psíquicas resultará necesario un previo dictamen médico (56.2 Cc).

Nulidad, Separación y Divorcio

El artículo 73 del Cc menciona como causas de nulidad del matrimonio: la falta de consentimiento, el error en la persona o la concurrencia de los impedimentos en cualquiera de los contrayentes (46 y 47 CC, salvo dispensa 48 CC), y la existencia de coacción o miedo grave (76 Cc).

Como regla general, se dispone que la dispensa ulterior convalida, desde su celebración, el matrimonio cuya nulidad no haya sido instada judicialmente por alguna de las partes. Este precepto lo encontraremos desarrollado en el artículo 48 del Código Civil.

En cualquier caso, la declaración de nulidad del matrimonio no invalidará los efectos ya producidos respecto de los hijos y del contrayente o contrayentes de buena fe (79 Cc).

Por otra parte, la separación y el divorcio se configuran como dos figuras independientes que pueden solicitarse por cualquiera de los cónyuges, de forma unilateral y sin necesidad de que medie causa; y, el otro no podrá oponerse a tal solicitud por motivos materiales, y sólo podrá ser rechazada por motivos personales.

En el caso de la separación podrá pedirse por ambos cónyuges o cualquiera de ellos una vez transcurridos 3 meses desde la celebración del matrimonio. Y, conforme dispone el artículo 83  “la sentencia de separación produce la suspensión de la vida en común de los casados y cesa la posibilidad de vincular  bienes del otro cónyuge en el ejercicio de la potestad doméstica.”

En su caso, la reconciliación pone término a esta situación dejando sin efecto la resolución, por lo que deberá ponerse en conocimiento del órgano que la dictó (84 Cc); y, podrán mantenerse los efectos y medidas adoptadas en relación a los hijos. No obstante, se mantendrá la separación de bienes (1443 Cc), mientras que los cónyuges otorguen nuevas capitulaciones (1444 Cc).

La disolución del matrimonio se regula por los artículos 85 a 89 del CC para los casos de muerte de uno de los cónyuges o divorcio. Así, se admitirá esta disolución cuando cualquiera de los cónyuges solicite el divorcio, con independencia de la forma en la que se celebró y siempre que concurran los requisitos del artículo 81 CC (86 y 89 Cc).

Además, el divorcio da lugar a la disolución del régimen económico matrimonial (95.1 Cc) sin perjuicio de los derechos que puedan tener los terceros (89.2 CC); y, los cónyuges pierden el derecho a legítima y a la sucesión ab intestato de su consorte (945 y 834 Cc).

Efectos comunes a la Nulidad Separación y Divorcio

El CC regula en sus artículos 90 y SS “los efectos comunes de la nulidad, separación y divorcio”, lo que comienza con el contenido del convenio y extensión regulador (90 CC); de esta forma, nuestro ordenamiento jurídico determina los siguientes extremos:

  • Efectos de la disolución del régimen económico matrimonial, y de la mala fe en caso de nulidad (95 CC).
  • Sobre el uso de la vivienda familiar (96 CC).
  • Del derecho de compensación en caso de desequilibrio económico (97 CC), y la determinación de la pensión que los cónyuges puedan convenir (99-100 CC).
  • El derecho a indemnizar al cónyuge de buena fe, cuyo matrimonio haya sido declarado nulo (98 CC).
  • La extinción del derecho a la pensión convenida (101 CC)

Inscripción

El matrimonio produce efectos desde su celebración, y para el pleno reconocimiento de los mismos resulta necesaria su inscripción en el registro civil; sin perjuicio de los derechos de terceros de buena fe (61 CC). En el caso de los matrimonios no inscritos resultarán válidos y eficaces, en todo lo que se refiere a las relaciones personales y patrimoniales entre los cónyuges

Los matrimonios civiles el funcionario ante el que se celebre extenderá el acta o inscripción (62 Cc) inmediatamente después de celebrarlo; y, los celebrados bajo la forma canónica o demás confesiones religiosas la inscripción se practicará con el certificado correspondiente (63 Cc).

  • Tip: revisar artículos 61, 62 y 63 Cc. 

EDAD E INCAPACITACIÓN.

La edad es la medida de tiempo que determina los diferentes lapsos de desenvolvimiento físico y mental, por lo que según DIEZ PICAZO determina una cualidad de la persona que gradúa la capacidad de obrar. En concreto, la mayoría de edad empieza a los dieciocho años cumplidos incluyendo el día completo del nacimiento (315 CC y 12 CE), lo que determina la plena capacidad para “todos los actos de la vida civil, salvo las excepciones establecidas” (322 Cc). De esta forma, la persona adquiere plena independencia y plena capacidad de obrar.

2Menores.

El menor de 18 años tiene restringida la capacidad de obrar; sin perjuicio de que se le reconozca la realización de ciertos actos como: la posesión y usucapión, aceptación de donaciones a título gratuito (625 y 626 Cc), y la posibilidad de ser oído antes de adoptar decisiones sobre su patria potestad (154.3 Cc); además:

  • A los 12 años, deberá prestar su consentimiento para la adopción (177 Cc), y ser oído antes de autorizar la tutela (273 CC)
  • A los 14 años, podrá contraer matrimonio mediante dispensa (46 y 48 Cc), otorgar testamento ológrafo, otorgar capitulaciones matrimoniales y donaciones por razón del mismo (1329 y 1338 CC), y optar por la nacionalidad española y vecindad (14 y 20 Cc).
  • A los 16 años, deberá prestar su consentimiento para los actos de disposición sobre su patrimonio y realizar actos de administración ordinaria (164 y 166 Cc) y optar por la emancipación.

Los actos del menor sin los complementos de capacidad previstos son válidos, pero anulables. Aunque esta anulabilidad no la puede alegar el mayor que contrató con él, sino sólo el menor, sin necesidad de probar la concurrencia de perjuicio alguno. Y, esta acción podrá ejercerla durante 4 años después de alcanzada la mayoría de edad o emancipación, o antes por medio de representante legal (arts. 1301 y 1304 Cc).

Emancipados

El artículo 314 CC reconoce la emancipación como consecuencia de la concesión judicial (320 CC) o de aquellos que ejerzan la patria potestad (317 CC). Así, se admite una capacidad limitada de quienes no han alcanzado la mayoría de edad, bien sea por medio del reconocimiento de la misma (323 CC) o por matrimonio (324 CC); y en ciertos casos, debe complementarse esta capacidad por medio de quienes ejercían la patria potestad o el curador designado al efecto (286 y 156 CC). Es una figura residual en la actualidad, dado que tenía su origen cuando la mayoría de edad era de 21 años y no de 18 años.

La incapacitación

La incapacitación puede definirse como la privación de la capacidad de obrar de una persona física reconocida por una resolución judicial, conforme a lo establecido por la Ley (199 Cc).

Respecto a las causas, nos remitimos al artículo 200 Cc que traemos a colación:  “son causas de incapacitación las enfermedades o deficiencias persistentes de carácter físico o psíquico que impidan a la persona gobernarse por sí misma”.

Esto se complementa con las siguientes reglas procesales (tip: ver artículos 755, 757, 760 y 761 LEC).

  1. La solicitud de incapacidad deberá ser formulada por el propio interesado, su cónyuge, quien se encuentre en situación de hecho asimilable, descendientes, los ascendientes, o los hermanos del presunto incapaz; o el ministerio fiscal (757 LEC).
  2. En la sentencia se indicarán los efectos de la incapacidad que deberá ser proporcional al grado de discernimiento, y podrá declarar una reducción o la privación total de la capacidad. En cualquier caso, puede ser revisada conforme a las circunstancias sobrevenidas que modifiquen la capacidad de discernimiento del incapaz
  3. Deberá ser inscrita en el registro civil para que la incapacidad y sus sucesivas modificaciones desplieguen sus efectos erga omnes.

Importante repasar la figura del pródigo, propia de nuestro ordenamiento jurídico, extraña al Derecho anglosajón.

TESTAMENTOS

TESTAMENTO, LEGÍTIMAS Y SUCESIÓN INTESTADA

 EL TESTAMENTO

El artículo 667 del Cc define el testamento como el acto por el cual una persona dispone para después de su muerte de todos sus bienes o de parte de ellos. El testamento es así, además de un documento, un acto o negocio jurídico con las siguientes características:

  1. El testamento es obra siempre de una sola persona (art. 669 Cc).
  2. Es un acto personalísimo (art. 670 Cc)
  3. Disponibilidad de bienes. El testador puede disponer de sus bienes a título de herencia o legado (art. 668 Cc).
  4. No receptibilidad. La declaración de voluntad testamentaria no requiere que sea conocida por los interesados para que despliegue sus efectos.
  5. La voluntad testamentaria se manifestará en las formas indicadas por la Ley. (art. 687 Cc)
  6. El testamento es esencialmente revocable (art. 737 Cc).
  7. Eficacia post mortem. El testamente despliega sus efectos a la muerte de su autor.

Nos remitimos al artículo 662 (podrán testar todos a quienes la ley no se lo prohíbe), así como la apreciación de la capacidad del testador del artículo 666 Cc.

El notario en los testamentos notariales abiertos y cerrados es quien debe de hacer el juicio sobre la capacidad, correspondiendo a los testigos en los que se otorguen ante ellos. La fe notarial acerca de la capacidad del testador es destruible mediante prueba en contrario. Nos fijaremos en los artículos 685, 686 y 687, siendo este último el que sanciona con la nulidad al testamento en cuyo otorgamiento no se hayan observado las formalidades respectivamente establecidas en este Capítulo.

En cuanto a las distintas clases de testamentos que existen, decimos que está el testamento abierto, el testamento cerrado y el testamento ológrafo.

  • Tip al estudiante: solo saberse notas básicas

LEGÍTIMAS

La legítima de una herencia, como se explica en el Código Civil, es la porción de bienes de la que el testador no puede disponer por haberla reservado la ley a determinados herederos, llamados por esto herederos forzosos. La legítima de una herencia es intocable, es decir, el testador no podrá imponer sobre la legítima, gravamen, ni condición ni sustitución de ninguna especie. La única manera de privar al heredero forzoso de su legítima es desheredándolo si se diera alguna de las causas recogidas en el Código Civil.

Por su parte, el heredero forzoso no puede renunciar a la legítima en vida del causante; de producirse esta renuncia sería nula. El Código Civil sanciona con nulidad absoluta el acuerdo entre el causante y su legitimario, así como la renuncia pactada antes de la apertura de la sucesión. Ahora bien, la renuncia a la legítima producida tras el fallecimiento del causante una vez abierta la sucesión es válida, si bien se exige que la renuncia sea clara, rotunda y explícita para que surta efectos.

Decimos que los herederos forzosos son:

  • Los hijos y descendientes respecto de sus padres y ascendientes.
  • Los padres y ascendientes respecto de sus hijos y descendientes.
  • El viudo o viuda del causante, al cual se le atribuye un derecho de usufructo parcial de la herencia.

SUCESIÓN INTESTADA

La sucesión intestada es, pues, la sucesión hereditaria que se defiere por ministerio de la ley, cuando falta, en todo o en parte, los herederos testamentarios; es decir, es la sucesión que tiene lugar siempre que falta el testamento. En ausencia de testamento, el Código Civil dispone la sucesión intestada y los concretos llamamientos a favor de determinados herederos del propio causante. La sucesión intestada puede coexistir con la testada, cuando ésta no comprende el total haber hereditario del causante.

Características de la sucesión intestada:

  1. El llamamiento a la herencia está determinado en la Ley, de acuerdo con unos criterios objetivos elaborados por el legislador.
  2. Es supletoria de la sucesión voluntaria, pues sólo en defecto de esta última se recurre a los llamamientos legales.
  3. Es compatible con la sucesión voluntaria cuando el causante no ha dispuesto de todos sus bienes.
  4. En esta delación, el llamamiento a la herencia siempre es a título universal, de heredero, incluso cuando el que sucede es el Estado.
  5. Para la efectividad del llamamiento se requiere declaración judicial o notarial, que aporta el título formal de heredero;

Sucesos en los que procede la sucesión intestada (art. 912 CC):

  • Cuando uno muere sin testamento, o con testamento nulo, o que haya perdido después su validez.
  • Cuando el testamento no contiene institución de heredero en todo o en parte de los bienes, o no dispone de todos los que corresponden al testador. En este caso la sucesión legítima tendrá lugar solamente respecto de los bienes de que no hubiese dispuesto.
  • Cuando falta la condición puesta a la institución de heredero, o éste muere antes que el testador, o repudia la herencia sin tener sustituto y sin que haya lugar al derecho de acrecer
  • Cuando el heredero instituido es incapaz de suceder.

PARTICIÓN DE LA HERENCIA

La partición es, pues, la regla general, mediante la división y adjudicación a los coherederos del activo de la herencia. La indivisión sólo es admisible si el testador prohibió expresamente la división, y aún en este caso, la división tendría lugar si se da alguna de las causas por las que tiene lugar la extinción de la sociedad (art. 1051 CC).

Estarán legitimados para pedir la partición de la herencia:

  1. Todo coheredero que tenga la libre administración y disposición de sus bienes, o sus representantes legales.
  2. Cualquier coheredero o legatario de parte alícuota podrá reclamar judicialmente la división de la herencia.
  3. Los acreedores de uno cualquiera de los herederos cuando contaran con la autorización judicial para aceptar la herencia en su nombre.

En todo caso, el conjunto de las operaciones particionales se contiene normalmente en un documento llamado “cuaderno particional”. Este empieza con un encabezamiento que expresa las personas que intervienen, con los títulos, en virtud de los que actúan y los supuestos de hecho y de derecho de la concreta partición, con referencia al fallecimiento del causante, la clase de sucesión, el estado civil de aquél, a efectos de posibles legítimas y demás circunstancia. Y suele terminar con un resumen general.

Normalmente se practica el siguiente orden general de operaciones: relación de bienes (inventario y avalúo), liquidación y colación, y formación de lotes y adjudicación.

Clases de partición de la herencia:

a. Partición judicial, mediante el procedimiento de división de la herencia regulado en la Ley de Enjuiciamiento Civil y a la que nos remitimos.

b. Partición extrajudicial, a su vez, se distinguen tres tipos de participaciones.

  • Partición hecha por el propio testador.
  • Partición hecha por el comisario o contador-partidor.
  • Partición convencional, practicada por los propios coherederos.

c. Partición arbitral, realizada por un árbitro en virtud de un contrato de compromiso celebrado por los propios coherederos o bien ordenada por el testador.

En cualquier caso, la partición podrá llevarse a cabo por: el propio testador, por comisario o contador-partidor, por los coherederos, o por árbitro.

 

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